Trabajo en estética desde hace más de 15 años y soy muy exigente con los productos que entran en mi centro. El Eye Wrinkle Smooth Out lo descubrí en una formación y ahora lo tengo como producto fijo en todos mis protocolos antiedad. La penetración del activo es excelente, las clientas notan la mejora en las patas de gallo desde la primera sesión y, lo más importante, el efecto se mantiene en cabina y en casa.